INSTITUTO DE INVESTIGACION BIBLICA DE LA IGLESIA ADVENTISTA DEL SEPTIMO DIA DISTRITO VILLA ADELA

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viernes, 24 de marzo de 2017

2017-1T.L12 La obra del Espiritu Santo

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Descarga el resumen del Año Biblico en formato  Word aqui: Tema 65 Jehova guarda (Sal. 140 al 146)


1T-Lección 12: Para el 25 de marzo de 2017
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                       
LA OBRA DEL ESPÍRITU SANTO
Texto clave: Rom. 15:13
               
I. ¡MOTIVA!:            Actividades iníciales.

Pregunta para dialogar: ¿Qué significa que el Espíritu Santo nos convence de pecado?
Ilustración: "El oficio del Espíritu Santo se especifica claramente en las palabras de Cristo: "Cuando él viniere redargüirá al mundo de pecado, y de justicia, y de juicio." (Juan 16: 8.)  Es el Espíritu Santo el que convence de pecado.  Si el pecador responde a la influencia vivificadora del Espíritu, será inducido a arrepentirse y a comprender la importancia de obedecer los requerimientos divinos. Al pecador arrepentido, que tiene hambre y sed de justicia, el Espíritu Santo le revela el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. "Tomará de lo mío, y os lo hará saber," dijo Cristo. "Él os enseñará todas las cosas, y os recordará todas las cosas que os he dicho." (Juan 16: 14; 14: 26.) “(Hechos de los apóstoles, 44)
Resumen: Veremos en la lección que el Espíritu Santo convence de pecado, justicia y juicio, nos da la seguridad de la salvación y esperanza para hacer frente a las tentaciones y para alabar a Dios.
II. ¡EXPLORA!:              

1.     EL ESPIRITU SANTO CONVENCE DE:
A)    Pecado:
1.     Muchos de nosotros en vez de ayudar a nuestros hermanos que caen en pecado, les juzgamos cuando deberíamos ayudarlos, Jesús advirtió sobre esta actitud: “¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?” (Mat 7:3)
2.     El Espíritu Santo ayuda a los que han caído más que juzgarlos, continua la obra de Cristo y ha sido enviado para ayudarnos: “Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.” (Juan 16:8)
a)     Les convence de pecado en el sentido de que el pecado es alejarse de Dios y alejarse implica no creer en El. “De pecado, por cuanto no creen en mí;” (juan 16:9)
b)     Solo el Espíritu Santo abre nuestro corazón a nuestra necesidad de salvación, así, nos convence de nuestra necesidad de salvación.
B)    Justicia:
1.     Nuestra justicia es como trapos de inmundicia; “Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.” (Isa. 64:6)
2.     Pero gracias a la vida sin pecado de Jesús nosotros alcanzamos la reconciliación con Dios; “Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.”  (Rom 5:10)
3.     Jesús es quien presenta su perfecta justicia en vez de nosotros ante el Padre; “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.” (Heb 4:15)
4.     La justicia que demanda la Ley se cumple en Jesús, por sus méritos tenemos la justicia necesaria para la salvación.
5.     El Espíritu santo convence de justicia en el sentido de que nos presenta la justicia de Cristo en vez de la justicia nuestra que nunca será suficiente.
C)    Juicio:
1.     El juicio aquí está referido a la derrota de Satanás. “y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.” (Juan 16:11)
2.     El Espíritu Santo abre nuestro entendimiento a saber que el mal ha sido derrotado y que con la ayuda divina podemos resistirlo y vencerlo: al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.”  (1Pe 5:9)
3.     Sin embargo aunque ha sido ya derrotado sigue tratando de hacer caer a la humanidad por lo cual debemos siempre estar atentos y vigilantes: “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; (1Pe 5:8)

2.     SEGURIDAD Y ESPERANZA
A)    Seguridad:
1.     El Espíritu Santo guía a los pecadores  a Jesús, al reconciliarnos con Dios a través de la aceptación de Jesús en nuestro corazón nacemos a una vida nueva.
2.     El Espíritu Santo que ahora mora en nosotros nos da la seguridad de:
a)     Que pertenecemos a Jesús y tenemos vida eterna;  “El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.” (1Juan 5:12,13)
b)     somos herederos de Dios y coherederos con Cristo; “Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.” (Rom 8:17)
c)     Pertenecemos a Dios; “El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.” (Rom 8:16)
3.     Al nacer a una vida nueva el Espíritu Santo sella en nosotros esta seguridad, de que:
a)     Estamos salvos; “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,” (Efe 1:13)
b)     Y nos da el gozo de ser un hijo de Dios; “que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.” (Efe 1:14)
B)    Esperanza:
1.     El Espíritu Santo derrama el amor de Dios en nuestro corazón, ese amor nos proporciona esperanza (Romanos 5:4 y 5; 15:13)
2.     La esperanza nos da:
a)     Nuevas fuerzas para seguir  (Sal 31:24)
b)     Y alegría como para cantar y alabar

III. ¡APLICA!:

¿Has agradecido al Espíritu Santo porque ha abierto tu corazón a la necesidad de salvación y la necesidad de la justicia de Jesús?

IV. ¡CREA!:

Con la clase: Invita a la clase en esta semana a agradecer al Espíritu Santo por su presencia en nuestra vida.

V. RESUMEN

“Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuese, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré.  Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. (Juan 16: 7, 8).Por medio de la poderosa acción del Espíritu Santo el gobierno de Satanás será sometido y subyugado.  Es el Espíritu Santo quien convence de pecado y lo destierra del alma con el consentimiento del ser humano.  Entonces se somete la mente a una nueva ley: La real ley de libertad.  Jesús vino a romper las cadenas de la esclavitud del pecado en el alma; porque el pecado sólo puede triunfar cuando se extingue la libertad del alma.  Jesús llegó a la más profunda desgracia y miseria humanas, y su amor atrae al hombre junto a él.  Por medio de la acción del Espíritu Santo eleva la mente de su degradación, y la liga a la realidad eterna.  Gracias a los méritos de Cristo el hombre puede poner en acción las más nobles facultades de su ser, y desterrar el pecado de su alma. . .” (Cada día con Dios, 125) Que Dios te bendiga.
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viernes, 17 de marzo de 2017

2017-1T.L11 Entristecer y resistir al Espíritu

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Descarga el resumen del Año Biblico en formato  Word aqui: Tema 64 Para siempre es su misericordia (Sal. 133 al 139)


1T-Lección 11: Para el 18 de marzo de 2017
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                       
ENTRISTECER Y RESISTIR AL ESPÍRITU
Texto clave: Efe. 4:30
               
I. ¡MOTIVA!:            Actividades iníciales.

Pregunta para dialogar: ¿Cómo podemos evitar contristar al Espíritu Santo?
Ilustración: "El que reconoce su propio peligro está alerta para no contristar al Espíritu Santo y luego alejarse de Dios porque sabe que su curso de acción no es agradable al Señor.  Pero mucho mejor y más seguro es acercarse a Dios para que la purísima luz que irradia de su Palabra cure las heridas que el pecado ha causado en su alma. -7BC 937" (La fe por la cual vivo, 315)
Resumen: Veremos en la lección que si resistimos, entristecemos y apagamos al Espíritu Santo finalmente lo rechazaremos por completo.
II. ¡EXPLORA!:              

1.     PASOS PREVIOS AL RECHAZO DEL ESPIRITU SANTO

A)    Resistir:
1.     Resistir significa: Oponerse con fuerza a hacer algo y a su vez oponerse significa utilizar algo para que impida o dificulte la acción de una persona o el efecto de una cosa.
2.     Podemos impedir la influencia transformadora del Espíritu Santo de manera individual o como pueblo por ejemplo:
a)     El pueblo de Israel se opuso el mandato del Señor y se fabricó un becerro de oro al cual adoro  (Exo. 33:3)
b)     La continua oposición del pueblo finalmente le llevo a rechazar al propio Jesús, Esteban les hizo esta acusación a los líderes judíos  “¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros.” (Hch 7:51)
3.     Hoy, del mismo modo que el pueblo de Israel podemos impedir la influencia del Espíritu Santo en nuestra vida cuando:
a)     Nos oponemos a los mandatos de Dios.
b)     No escuchamos al mensaje de sus profetas.
c)     No nos ayudamos como hermanos a ser fieles.
B)    Contristar:
1.     El Espíritu Santo es un ser personal por tanto puede entristecerse y alegrarse, Pablo aclara diciendo: “Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.” (Efe 4:30)
2.     Antes de ver como se entristece veamos cómo se deleita el Espíritu Santo y será:
a)     Cuando aborrecemos el pecado y no lo practicamos: “Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo”. (Efe 4:26,27)
b)     Cuando andamos en obediencia a Dios sin hacer mal sino más bien ayudando a los necesitados: “El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad (Efe 4:28)
c)     Cuando de nuestra boca no salen palabras malas ni que hagan daño a otros Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes” (Efe 4:29)
d)     Cuando no existe enojo, ni maldad en nuestro corazón, cuando  perdonamos y vivimos en unidad: “Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo” (Efe 4:25,31)
3.     Por contraposición a lo antes mencionado entristecemos al Espíritu Santo cuando:
a)     Nos aferramos al pecado o le restamos importancia a la seriedad del pecado.
b)     Permitimos que las cosas malas descritas en el capítulo 4 entren en nuestro corazón y se manifiestan en palabras y actos.
c)     Desdeñamos su presencia santificadora y su poder transformador.
d)     No vivimos lo que profesamos.
e)     No vivimos en unidad en la Iglesia.
C)    Apagar:
1.     En 1Tes. 5:19, se menciona al Espíritu Santo como un fuego, y se nos amonesta de tener cuidado en apagarlo: “No apaguéis al Espíritu”   
2.     Pablo sigue diciendo que podemos apagar esté fuego cuando menospreciamos las profecías: “No menospreciéis las profecías” (1Tes. 5:20), y menospreciaremos las profecías cuando:
a)     Despojamos la autoridad de las Escrituras impidiendo su influencia transformadora en nuestra vida.
b)     Despreciamos la palabra de Dios o la tratamos irrespetuosamente.
c)     No aplicamos en nuestra vida sus enseñanzas.

2.     EL RECHAZO FINAL AL ESPIRITU SANTO

A)    Después de impedir la influencia del Espíritu Santo en nuestra vida, entristecerlo, odiando, enojándonos, viviendo en discordia y menospreciando la biblia, nuestro corazón se endurecerá de tal manera que en un momento de manera deliberada rechazaremos al Espíritu Santo, y así cometernos el pecado imperdonable, Jesús dijo de esto: “A todo aquel que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que blasfemare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado.” Luc 12:10 
B)    “La blasfemia contra el Espíritu Santo, por lo tanto, debe ser entendida como una repudiación deliberada y persistente a la obra salvífica de Jesús. Cuando el corazón humano está fijado en oposición obstinada hacia Dios y, por ende, rehúsa conscientemente darle a Jesús el lugar que merece, el corazón se endurece y no reconoce la verdad del testimonio del Espíritu Santo del sacrificio salvador de Jesucristo. Este pecado está más allá de las posibilidades de perdón, no porque Dios no tenga el poder o la voluntad para perdonarlo, sino porque la persona es incapaz de reconocer su pecado. Por lo tanto, esa persona no acepta el perdón en Jesús. Esta actitud, por supuesto, tiene consecuencias eternas” (Hasel, 130)
C)    “En lugar de recibir la evidencia presentada delante de ellos, en lugar de reconocer en las obras de Cristo el ungimiento del Cielo, se aferraron obstinadamente a sus propósitos malvados y dijeron: ‘Él llevó a cabo esta maravillosa obra por medio del diablo’. Este fue el pecado contra el Espíritu Santo” (LLM 156).

III. ¡APLICA!:

¿Has entristecido al Espíritu Santo con tus pensamientos y actos últimamente?

IV. ¡CREA!:

Con la clase: Invita a la clase en esta semana a recibir al Espíritu Santo en sus vidas y abstenerse de las cosas malas descritas en el Capítulo 4 de Efesios para no entristecerlo.

V. RESUMEN

“Quisiera que todos mis hermanos y hermanas recordasen que es un asunto muy serio contristar al Espíritu Santo, y él es contristado cuando el instrumento humano procura trabajar por sí mismo y rehúsa ponerse al servicio del Señor, porque la cruz es demasiado pesada o la abnegación que debe manifestar es demasiado grande. El Espíritu Santo procura morar en cada alma. Si se le da la bienvenida como un huésped de honor, quienes lo reciban serán hechos completos en Cristo. La buena obra comenzada se terminará; los pensamientos santificados, los afectos celestiales y las acciones como las de Cristo, ocuparán el lugar de los sentimientos impuros, los pensamientos perversos y los actos rebeldes.” (Consejos sobre la salud, 564) Que Dios te bendiga.
               
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viernes, 10 de marzo de 2017

2017-1T.L10 El Espíritu Santo, la Palabra y la oración

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Descarga el resumen del Año Biblico en formato  Word aqui: Tema 63 Si Dios no edifica... (Sal. 126 al 132)



1T-Lección 10: Para el 11 de marzo de 2017
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                       
EL ESPÍRITU SANTO, LA PALABRA Y LA ORACIÓN
Texto clave: Rom. 8:26-27
               
I. ¡MOTIVA!:            Actividades iníciales.

Pregunta para dialogar: ¿Qué relación existe entre la oración, el estudio de la Biblia y el derramamiento del Espíritu?
Ilustración: “Los que están confusos a causa de la tentación, acudan a Dios en oración... Perseverad en oración, y velad sin dudar, y el Espíritu Santo obrará en el instrumento humano, sometiendo el corazón y la mente a los principios correctos (Id., 19-9-1895)” (A fin de conocerle, 279)
Resumen: Veremos en la lección que orar es acercarse a Dios como un amigo, que podemos pedirle al Señor cosas convenientes y creer que Él nos responde.
II. ¡EXPLORA!:              


1.     LA ORACION
A)    ¿Qué es orar?
1.     A veces pensamos que orar es pedir solo para satisfacer nuestros deseos personales.
2.     Sin embargo orar es querer estar como con un amigo, es querer estar cerca de Dios y como a un amigo contarle todo lo que nos sucede, es desear estar en su compañía y compartir con El nuestras alegrías, tristezas, pruebas y necesidades.
3.     A nuestros amigos podemos contarles los que nos sucede y como amigos ellos atenderán nuestras necesidades tratando de ayudarnos, Dios también está dispuesto a escucharnos como un amigo y ayudarnos; “Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.” (Juan 15:7)
4.     “Orar es el acto de abrir nuestro corazón a Dios como a un amigo. No es que se necesite esto para que Dios sepa lo que somos, sino a fin de capacitarnos para recibirle. La oración no baja a Dios hacia nosotros, antes bien nos eleva a Él” (CC 93).
B)    ¿Qué sucede cuando pedimos en oración?
1.     Revelamos nuestros deseos y expresamos nuestra confianza en Dios.
2.     Nos acercamos a él, en quien buscamos apoyo y ayuda.
3.     También le damos permiso públicamente para estar activo en nuestro favor.
C)    ¿Cuáles son los fundamentos de la oración Bíblica?
1.     Pedir:
a)     Podemos pedir cualquier cosa que esté acorde con la voluntad de Dios;
                                                              i.        Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.” (Mat 7:7)
                                                             ii.        “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.” (1Jn 5:14)
b)     Al pedir al Señor sin embargo, debemos ser obedientes a sus mandatos, por ejemplo si yo pido al Señor ayuda económica, pero no estoy devolviendo mis diezmos el Señor no me puede responder, a veces lo hará por misericordia pero de nuestra parte debe existir la obediencia; “Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad, El Señor no me habría escuchado.” (Sal 66:18) “Todos sus dones son prometidos a condición de la obediencia” (PVGM 111).
2.     Creer:
a)     Una de las condiciones es ser obedientes a sus mandatos como ya vimos, la otra es creer que recibiremos lo pedido; “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.” (Mar 11:24)
b)     Después de pedirle al Señor como a un amigo debemos tener la certeza de que recibiremos lo pedido, si dudamos, no pensemos en recibirlo: Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.” (Stg 1:6-8)
3.     Reclamar las promesas de Dios:
a)     Como vimos podemos pedir al Señor y luego de pedir creer y la forma de creer es agradecer por lo que sabemos que recibiremos, “podemos pedir […] cualquier don que él haya prometido; luego tenemos que creer para recibir y dar gracias a Dios por lo que hemos recibido” (Ed 233).
b)     Por ejemplo:
                                                              i.        “En Juan 11:39-41, leemos que Jesús agradeció al Padre, por adelantado, que resucitaría a Lázaro, aun cuando Lázaro todavía estaba en la tumba” (Hasel, 117)
                                                             ii.        “En Lucas 8:11 Jesús compara la Palabra de Dios con una semilla. Del mismo modo en que el manzano entero está contenido en una semilla de manzana, el don de Dios está contenido en sus promesas. Cuando reclamamos la promesa y agradecemos a Dios por recibirla, ya poseemos el don que él ha prometido. Recibimos el don prometido por fe aún antes de poder sentirla ni verla” (Hasel, 117)

2.     EL ESPIRITU SANTO NOS UNE CON CRISTO
A)    Podemos pedir al Señor, como ya vimos cualquier cosa de acuerdo con su santa voluntad, pero la mayor necesidad que tenemos es la guía y la dirección del Espíritu Santo, por lo tanto debemos pedir su presencia en nuestra vida; “Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu (Efesios 3:14-16)
B)    Para poder recibir este maravilloso don primero tenemos que arrepentirnos; “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.” (Hech. 2:38) “El Padre celestial está más dispuesto a dar el Espíritu Santo a los que se lo piden, que los padres terrenales a dar buenas dádivas a sus hijos” (RP 286).

III. ¡APLICA!:

¿Has pedido al Padre en oración el don del Espíritu Santo en tu vida?

IV. ¡CREA!:

Con la clase: Invita a orar esta semana para recibir el don del Espíritu Santo.

V. RESUMEN

“Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos”.  (Luc. 11: 1). Jesús enseñó a orar a sus discípulos, y a menudo les hacía ver la necesidad de orar.  No les ordenó que estudiaran libros para aprender a orar.  No debían orar para los hombres, sino que debían presentar sus peticiones a Dios.  Les enseñó que la oración que Dios acepta es la petición sencilla y ferviente que procede del alma que experimenta su necesidad; y les prometió enviar el Espíritu Santo para que él redactara sus oraciones.” (A fin de conocerle, 263) Que Dios te bendiga.
               
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